Sobre Nosotras

Soy Gisela y junto a esta aventura me acompaña Ana, mi madre.  Crecí en una familia donde se podía disfrutar de los sabores auténticos de algo hecho en casa. De mi abuela y de mi madre heredé ese cariño por la cocina y los dulces.  Aunque estudié  biología, luego el destino me llevó a cruzar el gran charco llevándome a muchos cambios en mi vida. Hasta que un día me invitaron a un taller de galletas y fue donde empezó todo. Nunca hubiese imaginado que este oficio me haría tan feliz. Cuando alguien se lleva un dulce de nuestra pastelería pienso que es una manera de llevar un trocito de felicidad a su casa. Abrimos nuestro primer local en 2015.  Ocho años después decidimos que teníamos que cambiar y dejar la cafetería para dedicarnos de lleno a tener un obrador donde poder potenciar y ofrecer nuestras elaboraciones. Agradecida con los clientes que luego de muchos años nos siguen acompañando y esperamos que si es tu primera vez aquí, ya te quedes y nos sigas acompañando en este bonito sueño. 

¡Bienvenido a nuestro mundo Sugar!